ATENCIÓN EN SAN MIGUEL Y ONLINE

Terapia Psicológica para Adolescentes

Un espacio profesional y de confianza para ayudar a tu hijo(a) a comprender lo que siente y afrontar las dificultades emocionales, familiares, sociales o académicas de esta etapa.

Podemos orientarte

Cuando algo cambia, no siempre es fácil saber si necesita apoyo

Durante la adolescencia pueden aparecer cambios que generan dudas o preocupación. Cuando ciertas emociones o conductas se mantienen en el tiempo o empiezan a afectar su bienestar, sus relaciones o su vida cotidiana, puede ser un buen momento para buscar orientación.

Abordamos temas como:

Ansiedad, tristeza y manejo del estrés

Autoestima y habilidades sociales.

Manejo de emociones y conflictos.

Impulsividad y cambios de ánimo.

Ira y dificultades para regularse.

Problemas de atención y concentración.

Fobia social y ansiedad por separación.

Trastornos alimenticios y otros temas emocionales.

Estos ejemplos son orientativos y no reemplazan una evaluación profesional. Cada adolescente necesita ser comprendido dentro de su propio contexto.

Cómo comenzar

¿Cómo será su proceso en Vivir en Calma?

01. Nos cuentas qué notaste

Escuchamos al adolescente y las preocupaciones de la familia para comprender sus necesidades y el contexto que está viviendo.

02. Primera entrevista

Identificamos las dificultades, objetivos y aspectos emocionales o conductuales que necesitan mayor atención.

03. Comienzan las sesiones

Definimos el enfoque de trabajo, los objetivos del proceso y el profesional más adecuado para acompañarlo.

04. Acompañamos su proceso

Comenzamos la terapia con seguimiento continuo, brindando herramientas y apoyo según su etapa, avance y necesidades.

Preguntas frecuentes

Resolvemos tus principales dudas

¿Cómo sé si mi hijo o hija necesita terapia?

Puede ser recomendable buscar apoyo cuando notas cambios emocionales, conductuales, escolares o sociales que se mantienen en el tiempo, generan preocupación o empiezan a afectar su bienestar y vida cotidiana.

No. La terapia puede comenzar aunque no exista un diagnóstico previo. Si el adolescente está atravesando dificultades emocionales, conductuales o familiares, podemos evaluar su situación y definir qué tipo de apoyo necesita.

La primera sesión nos permite conocer la situación y comprender qué necesita el adolescente. Según cada caso, podemos conversar con los padres, con el adolescente o con ambos, y a partir de ello definir los siguientes pasos.

Es una situación frecuente y se puede trabajar. Lo importante es no presentarlo como un castigo, sino como un espacio de apoyo donde pueda expresarse y sentirse escuchado. También podemos orientarte sobre cómo abordarlo antes de la primera cita.

Sí. La terapia brinda al adolescente un espacio privado y de confianza. Sin embargo, si se detecta alguna situación que ponga en riesgo su seguridad o bienestar, se informa a los padres o responsables para poder protegerlo.

Sí, cuando es necesario y beneficioso para el proceso. La participación de los padres se define según la edad, las necesidades del adolescente y los objetivos de la terapia.

Sí. En algunos casos puede ser útil tener una primera conversación con los padres para conocer la situación y recibir orientación, especialmente si el adolescente aún no se siente preparado para asistir.

La duración puede variar según las necesidades, los objetivos y la evolución de cada adolescente. Desde las primeras sesiones podremos orientarte sobre el proceso y revisar periódicamente sus avances.

Sí, en algunos casos. La modalidad online puede ser una buena opción según la edad, el motivo de consulta y las necesidades del adolescente. El profesional evaluará si es la alternativa más adecuada para su proceso.

¿Te gustaría comenzar tu proceso terapéutico?

Consulta la disponibilidad, modalidad y tarifa de nuestras sesiones.